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viernes, 21 de junio de 2013

El fin de los expertos

Experto por aquí, experto por allí, el pan nuestro de cada día desde hace ya algunos años como emblema del espíritu de la transición con su lema “hemos llegado los buenos, ciudadanos despreocuparos que os vamos a solucionar la vida con los expertos”. Y así en una deriva total con expertos que recomiendan lo que sus amos les emplazan a recomendar en la búsqueda del cambio paulatino hacia un sistema cada vez más alienador y propagandístico del consumo y las falsas libertades o intermedias.

EEUU  es el líder en esa figura, todos ellos llevaron sus tropelías por América Latina y sus dictadores y, cómo no, fue trasladado el concepto por todos los organismos deliciosos de poder, FMI, Banco Central Europeo, Gobiernos y Ministerios de turno de cada país, Consejerías y  etcs…siempre que la ciudadanía parece levantar una ceja en señal de alerta, un puñado de ellos son enviados para hacernos dar cuenta de qué es lo que necesitamos. Hasta CCOO, tiene ya sus expertos, aunque parece que no vinculantes, representantes pero no del todo, que manda como oyentes pero sus opiniones las puedan dar, eso sí, dependiendo de cómo queden en la opinión pública sus aseveraciones le retiran veladamente y de forma poco clara su apoyo de sindicato. Ridículo, pero cierto, acaba de pasar. Toxo, hazte responsable de una vez de tu modelo de empresa, por favor…

Pero ya no cuela. En una España que ha sido saqueada, y que se ha rebotado en las calles, el uso de los expertos en un momento tan delicado como el de planificar el ataque final a las pensiones, no cuela. “Tranquilos ciudadanos, los expertos van a opinar sobre las pensiones y con un pacto irá todo mejor”. Pero no es tiempo de pactos, si acaso se pacta cuando hay situaciones enfrentadas, cuando hay hasta equilibrio o balanza de fuerzas, pero en una España donde el pueblo somos mayoría no tiene cabida el pacto, tiene cabida el respeto por los derechos de los ciudadanos y su derecho de participar en las decisiones importantes que hipotecan su país y su futuro con al menos referéndums que consulten.

Ofrecer un pacto cuando se va a cometer un robo descarado más, pero esta vez a los más indefensos, los pensionistas, que lo seremos todos, es cuanto menos una clara muestra del miedo de este gobierno que empieza a vislumbrar en el poder popular que se hace grande día a día. De seguir así llegaremos al punto de mirar nuestras lamentables nóminas y percibir que nada del dinero retenido revierte en nuestras calles y plazas, instituciones y servicios. Percibiremos que mientras no hay techos para los humiles, ni efectivo para los ancianos o escuelas para los más pequeños, la deuda ficticia y provocada que se ha socializado se paga gracias a cambios en una Constitución que se adecuó a la mentira por el bipartidismo firmando el pago a la Troika por encima de todo.

Nos queda por tanto seguir en la lucha, mostrar en las calles el descontento, utilizar las urnas a pesar de un sistema electoral maqueado para que ganen los mismos, y demostrar que hay alternativa en la figura de Cayo Lara. El gobierno del PPSOE y sus pactos está viajando hacia la fractura total incumpliendo el manifiesto mensaje de su pueblo. Están provocando un conflicto y ruptura total pasando a otras cotas de actividad donde siempre ganaremos, la calle pura y dura. Qué pena y qué lástima de individuos que han usurpado de manera inmoral la gestión de nuestros recursos.

Vienen tiempos en los que los poderes deben demostrar, si aún pueden, que están realmente separados. Vienen tiempos en los que la justicia, que se está viendo obligada a ser beligerante con el propio estado, va a tener que ser firme y fuerte o la línea de ambos frentes, libertad y solidaridad contra dictadura y egoísmo, se va a llenar de víctimas de ambas partes en un conflicto que sin justicia cierta se hará inevitablemente violento.

Viajando a lo concreto uno no puede concebir que los estafadores y ladrones de la cúpula del PP, la casa real, banqueros y especuladores financieros o empresarios sin escrúpulos sigan en la calle con los bolsillos llenos mientras trabajadores como Pablo y Lauren de Zaragoza son despedidos únicamente por tener conciencia y pertenecer a una organización sindical para trabajar por los derechos de sus compañeros. En una España donde un trabajador como Lauren con 27 años de antigüedad intachables es despedido por El Corte Inglés (que caya las bocas de los medios con su nutriente publicidad) o donde un trabajador de FCC como Pablo, y además padre reciente, es despedido por una empresa a la que le pagamos todos los residentes de la ciudad, ambos dos  por motivos tan anticonstitucionales, uno no puede más que ver en el futuro un país roto donde los proletarios tomarán su lugar quieran o no quieran los falsos gestores, y si no al tiempo, que lo puede todo. En un escenario así está claro cómo de manchado quedará el camino.

¿Qué le pasa a CCOO con las pensiones?

Agustín Moreno *

El sistema público de pensiones en España siempre ha estado en el punto de mira de las políticas neoliberales. Los ataques se han producido tanto con los gobiernos del PSOE como con los del PP, lo que demuestra que a la hora de servir a los intereses de la banca y de las compañías aseguradores no hay muchas diferencias entre ellos. Hagamos un breve repaso a la historia de los ataques y los pactos de pensiones.

Podemos hablar de dos etapas. La primera hasta la crisis de los dos sindicatos mayoritarios en 1994 (con la salida de Nicolás Redondo de la secretaria general de UGT, y con ruptura interna en CCOO) y su estrategia era la de oponerse a los recortes o firmar pactos de  mejora. En 1985 se produjo la primera agresión al sistema de pensiones por el gobierno de Felipe González. CCOO, junto con USO, CGT, ELA-STV y otros sindicatos convocaron la Huelga General del 20 de junio. Dirigía el sindicato Marcelino Camacho. UGT no convocó la huelga, pero se manifestó junto a CCOO en las vísperas, y Nicolás Redondo y algún diputado más votaron en el Parlamento en contra de la nueva ley del ministro Almunia. Fue uno de los elementos de ruptura entre la UGT y el PSOE. Cabe destacar en esta etapa el positivo acuerdo en materia de pensiones que se produjo tras la Huelga General del 14 de diciembre de 1988, con el que se conseguía el derecho a las pensiones no contributivas y la revalorización automática.

La segunda etapa es un recorte continuo, tanto en situaciones de crisis como de expansión económica. En 1996 firmaron los sindicatos un acuerdo con Aznar recién llegado al Gobierno, con un el rimbombante nombre de ”para la racionalización y consolidación de la Seguridad Social”. Dirigía CCOO Antonio Gutiérrez, que andaba por entonces en plena persecución del Sector Crítico del sindicato y que llegó a la defenestración de Marcelino Camacho de la presidencia.  Con el acuerdo sobre el Pacto de Toledo (ampliación del período de cálculo, reducción de los porcentajes) se recortaron los derechos potenciales de los trabajadores en materia de jubilación, entre un 7% y un 21%. Con éste acuerdo y otros más que aseguraron la paz social, se permitió la aplicación de una política neoliberal (privatizaciones…), que hizo que en dos años España pasase de no cumplir ninguna de las condiciones de convergencia a cumplirlas todas. Se había aplicado uno de los ajustes más duros del periodo democrático.

El siguiente pacto lo firmó solo CCOO (sin UGT) en 2001. Seguía gobernando Aznar y el secretario general de l sindicato era José María Fidalgo. Aunque contuviera algunas mejoras concretas, estimulaba el retraso de la edad de jubilación más allá de los 65 años, abría la posibilidad de establecer un nuevo perí­odo de cálculo con toda la vida laboral, reducía cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y pretendía fomentar los planes y fondos privados de pensiones.

En el 2011, ya con Ignacio Fernández Toxo en la dirección, se firma un nuevo acuerdo de los sindicatos con el gobierno de Zapatero en sus horas últimas. El contenido se centraba en aumentar la edad legal de
jubilación a 67 años, necesitando 37 de cotización para alcanzar el 100% de la base reguladora; en la exigencia de tres años y medio más de cotización (38,5) para poder jubilarse a los 65 años; y en ampliar los años de cómputo para el cálculo de la pensión de 15 a 25 años, lo que suponía un recorte de hasta un punto menos por año, es decir, un 10%, aunque se beneficiasen algunos pequeños colectivos. Esta reforma contenía uno de los mayores recortes de gastos previstos del continente, según el informe de envejecimiento de la Unión Europea (UE) de 2012 (Ageing Report). Y supone un listón inalcanzable para millones de personas, especialmente mujeres y jóvenes, con vidas laborales muy cortas y con baja cotización por el paro y la precariedad.

Nos encontramos ahora con la preparación para el último ataque a través de un informe de una comisión de “expertos”, formada por el gobierno del PP. El informe plantea las nuevas líneas maestras de recorte que son básicamente tres: desvincular la subida de las pensiones del IPC y ligarla a las cuentas de la Seguridad Social, reducir la pensión inicial con el argumento de considera la esperanza de vida, y adelantar los plazos de entrada en vigor del alargamiento de la edad de jubilación y de los nuevos sistemas de cálculo más lesivos para los trabajadores. Con el llamado ‘factor de sostenibilidad’ se reducirán automáticamente las pensiones actuales y futuras en relación al salario medio: un robo enmascarado en una fórmula compleja. En el informe se proponen “soluciones” como seguir con el alargamiento de la vida laboral, las rebajas de impuestos y el complemento de las pensiones privadas. Además, se anima a recortar las pensiones ahora que se acepta mejor el sacrificio (?), un argumento que demuestra la obscenidad de los autores: se refieren a que hay que aprovechar el saqueo generalizado sobre los derechos para imponer un nuevo y grave recorte.

Ha firmado este informe la persona que aparecía representando a CCOO y eso mancha al sindicato y alarma a los afiliados y trabajadores. Como representante de CCOO aparecía en los medios de comunicación y, lo que es más importante, así lo entiende todo el mundo. Es un economista corriente cuya presencia en la comisión obedece exclusivamente a su responsabilidad en el sindicato. Si no lo representaba, CCOO tenía que haberse desmarcado desde el primer día. Lo último que podía pasar es que para no sacar la pata se entrase en estrafalarias explicaciones a lo Cospedal sobre la representación directa, en diferido o algo así. Esta persona es un asalariado de CCOO que no debería firmar nada sobre un tema que afecta a la organización sin consultar a sus responsables: Carlos Bravo, secretario de Protección Social y, en última instancia, Ignacio Fernández Toxo. La dirección del sindicato tiene que explicar si le dijeron que no lo firmase, si le dieron el plácet, si se descuidaron y, sobre todo, qué decisión van a tomar ahora con él.

El informe es interesado, injusto y equivocado. Según dice la prensa, ocho de los doce “expertos” han estado cobrando y al servicio de bancos y empresas de seguros, y que el presidente es un colaborador de FAES. Y el fondo del asunto es meter miedo para reducir la expectativa de pensión y forzar el crecimiento de los planes y fondos privados de pensiones. Es injusto porque solo se sacrifica a los trabajadores, cuando en España tiene un gasto en pensiones inferior a la media europea (10,7% frente al 13,5% del PIB) y sigue existiendo un superávit de 62.000 millones de euros en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Es equivocado porque sólo incide en el recorte del gasto en pensiones y no se preocupa de mejorar los ingresos a través de una política económica orientada al empleo, a la mejora de los salarios, al aumento de cotizaciones y de los ingresos fiscales. Hay que recordar que la presión fiscal en España es de las más bajas de Europa: 32,6% frente a un 40% de media. También es equivocado utilizar una previsión de aumento de la esperanza de vida cuando, por primera vez en medio siglo, se ha producido una inflexión que  acentuará con la catástrofe social que vive este país.

Otra de las cosas más graves de este informe, apoyado por el representante de CCOO, es que sirve de justificación para otro incumplimiento más del programa electoral del PP. Ante este disparate, CCOO debe rechazar el informe y en vez de romper la unidad con UGT, debe empezar a organizar con ella la movilización frente a la nueva agresión a las pensiones que Rajoy se ha comprometido con Bruselas a perpetrar este año. Hay que defender el mantenimiento y la recuperación del poder adquisitivo de unas pensiones muy castigadas. Sólo Grecia y Letonia han aplicado ajustes tan drásticos en la pensiones.

Si analizamos la estrategia de los sindicatos con las reformas laborales, podemos ver que ha habido acuerdos y, también, huelgas generales frente a las imposiciones (1988, 1992, 1994, 2002, 2010, 2011, 2012). Sin embargo, en relación a las pensiones sólo se ha convocado la huelga general de 1985 y desde hace diecisiete años la dirección de CCOO ha firmado todos los acuerdos. Acuerdos que, en general, han supuesto un retroceso de las mismas (ampliación del período de cálculo, más años de cotización, retraso de la edad de jubilación…). Incluso, CCOO firmó un acuerdo con Aznar en 2001, rompiendo la unidad con UGT, que lo rechazó. Habría que preguntarse por el trasfondo. ¿Empacho de respetabilidad? ¿Visión a corto plazo de los dirigentes sindicales que no miden las consecuencias a largo para los trabajadores? ¿Legitimarse ante el poder en algunas situaciones? ¿El hecho de que los responsables del área confederal de pensiones siempre hayan sido del ala más a la derecha del sindicato?… Lo que no vale es usar el argumento (neoliberal y de la CEOE) de que los acuerdos son para consolidar el sistema, cuando los recortes son siempre evidentes.

Hay que recordar que siempre hubo en CCOO voces, como el Sector Crítico, que rechazaron estos malos acuerdos para no ser cómplices de los mismos, convencidos de que la “política de apaciguamiento” de los aparatos para evitar recortes mayores se demuestra inútil ante la insaciabilidad de la banca y la derecha.

CCOO no debe apoyar este nuevo ajuste a las pensiones. La degradación del sistema de pensiones se puede convertir en una singularidad de este país, como lo es la alta tasa de paro y la precariedad, condicionando estructuralmente la demanda y el consumo en la economía española. Si lo hiciera, se le señalará durante mucho tiempo (de los “expertos” no se acordará nadie) como a uno de los responsables principales del retroceso social en el que está entrando nuestro país. Supondría la ruptura con amplios sectores laborales, muy especialmente con aquellos que tendrán graves dificultades para alcanzar una pensión digna. Y será difícil recuperar el crédito social necesario para llamar a la participación y a la movilización contra nuevos recortes de derechos sociales en el futuro.

Ninguna complicidad, por tanto, con quienes quieren hacer con las pensiones lo que están haciendo con los salarios: pasar de salarios de hambre mileruristas a salarios doblemente de hambre de 400 euros. Con los que ponen en cuestión el sistema de reparto, bajando fuertemente las pensiones iniciales y medias y empujando a los trabajadores de mayor renta hacia los planes privados al tiempo que se rebajan las cotizaciones a los empresarios. En fin, que no es una cuestión técnica lo que se ventila, sino pura lucha de clases: defensa del sistema público de pensiones frente a privatización y empobrecimiento de la mayoría.

Supongo que estas reflexiones no les gustarán a una parte del sindicato. Lo siento, no quiero molestar a nadie. Solo contribuir a que CCOO no cometa una grave equivocación: apoyar uno de los mayores ajustes sobre las pensiones de toda Europa.

(*) Agustín Moreno es profesor de Enseñanza Secundaria en Vallecas (Madrid) y miembro de la Marea Verde.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/tribuna/que-le-pasa-a-ccoo-con-las-pensiones/4675

lunes, 10 de junio de 2013

Sector Crítico de CCOO opina sobre el informe de Expertos sobre pensiones

EL SECTOR CRÍTICO ANTE EL VOTO FAVORABLE DEL REPRESENTANTE DE CCOO EN EL INFORME DE LOS EXPERTOS SOBRE PENSIONES.

Hoy se ha hecho público el Informe del grupo de expertos nombrados por el gobierno de Rajoy, la mayoría afines a la gran banca o a las compañías de seguros, con presencia de un representante de CCOO y otro de UGT, en el que se hacen propuestas sobre el futuro sistema de pensiones. En él inciden en el llamado ‘factor de sostenibilidad’, que supondrá endurecer los periodos de cálculo y nuevo recorte de las pensiones actuales y futuras.

De los dos representantes de los sindicatos, SOLO EL DE CCOO HA VOTADO A FAVOR DE DICHO
INFORME, haciéndolo público a todos los medios de comunicación, en una rueda de prensa rodeado de los representantes de la gran banca, empresas aseguradoras y de fondos de pensiones privadas, lo que supone un nuevo golpe a la imagen y credibilidad de nuestro sindicato, máxime cuando tal posición no ha sido ni debatida ni informada a la organización.

Ante la gravedad de los acontecimientos sucedidos, indignación y alarma  producida en la afiliación, el Sector Crítico de CCOO demanda:

1. POSICIÓN CLARA Y RECHAZO CONTUNDENTE AL MÁXIMO NIVEL, DEL CONTENIDO DEL INFORME.

2. DESCALIFICACIÓN PÚBLICA DEL REPRESENTANTE DE CCOO, EN EL COMITÉ, MIGUEL ANGEL GARCIA, (ASALARIADO DE CCOO) QUE HA ADOPTADO DICHA POSICIÓN, SI ES QUE HA SIDO TOMADA DE FORMA PERSONAL, EXIGIENDO LAS RESPONSABILIDADES OPORTUNAS.

Madrid, 7 de Junio de 2013

PCE frente al informe sobre pensiones aprobado por el "Grupo de expertos"

ANTE EL INFORME SOBRE PENSIONES APROBADO POR EL "GRUPO DE EXPERTOS"

*El PCE contra un nuevo recorte a la protección social*

*/Secretaría Mundo del Trabajo / ////08 jun 13/*

El Partido Popular, pretende ahora esconderse en un informe técnico, para ejecutar una nueva agresión que ya tenía prevista en el documento (Plan Nacional de Reformas) que remitió a la Comisión Europea hace unas semanas.

El recorte de nuevo lo sufren las pensiones futuras, tal como el Gobierno de Rajoy proponía en el documento de medidas que remitió a la Comisión Europea.

Dicho recorte viene avalado por parte de un "teórico grupo de expertos" que paradójicamente afirmó en el año 2010, para justificar el aumento de la edad de jubilación a los 67 años, que si se subía la edad de
jubilación, las pensiones estarían garantizadas como mínimo hasta el 2027 y tendrían una proyección de garantía hasta el 2050. Esto lo afirmaban ya en plena crisis del Capital, por lo que todavía se entiende
menos, la recomendación de provocar un nuevo recorte a las pensiones, condenándolas a perder poder adquisitivo.

El "informe de expertos" se basa en dos elementos estratégicos para proponer un nuevo recorte de las pensiones a los/as trabajadores/as españoles: Por un lado quiere potenciar los planes de pensiones privados
y por otro reducir las pensiones en su cuantía, relacionándolo en su justificación, a la merma del salario medio en España /(ambas afirmaciones se encuentran recogidas en la pag. 21 del "informe del
Comité de Expertos")./

Estamos por tanto, sencillamente, ante un nuevo recorte de una prestación social por la que los trabajadores/as ya han cotizado. Bendice un nuevo paso adelante para poner en manos del capital
especulativo una buena parte del sistema, al potenciar los planes privados; es decir, poniendo en mano de fondos privados la ingente suma de dinero que suponen dichas aportaciones, privatizando por tanto el
sistema y dejando en manos del "mercado" el futuro de miles de pensionistas a los que este modelo no les va a garantizar un futuro digno y estable. Un mercado financiero que se ha demostrado incapaz de
dar estabilidad a los ahorros de los/as ciudadanas, por lo que indirectamente, al situar parte de la pensión futura en manos del ahorro privado, lo que se hace es eliminar la garantía de cobro de esa parte de la pensión, ya que hoy en día se ha demostrado que ninguna entidad financiera, ni fondo de inversión puede garantizar lo invertido.

El "informe del Comité de Expertos", en su propuesta de redactar el cálculo de mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, plantea una grave estafa, desde nuestro punto de vista, a los trabajadores/as
actuales, al situar como eje central del problema, que los trabajadores futuros tendrán un salario medio inferior al actual y que esto dificultaría las cotizaciones para pagar las pensiones de trabajadores/as actuales, lo que está diciendo realmente es que no se les reconozca a los trabajadores/as actuales (futuros pensionistas) las aportaciones que con sus cotizaciones están realizando en el presente. Es decir el dinero que aportamos con nuestras cotizaciones y que nos generan un derecho a una pensión, no se reconozca íntegramente en el futuro.

*El PCE, defiende otras alternativas reales:*

En la actualidad existe un fondo de reserva de la seguridad social, como garantía de pensiones en tiempo de crisis, que supera los 63.400 millones de euros (Fondo de reserva que aumentó en Marzo de 2013,
contradiciendo al informe de expertos, respecto al tiempo de duración del mismo si perdurara la crisis), este fondo debía de utilizarse antes de establecer nuevos recortes.

No es posible mantener una política fiscal que sólo beneficie a los más ricos y que la crisis la estén pagando, sola y exclusivamente, los trabajadores y trabajadoras de este país, por lo que el cambio urgente de dicha fiscalidad es la verdadera garantía del Estado Social.

Reducir el poder adquisitivo de las pensiones, que está significando el soporte económico de muchas familias españolas, es condenar, en el futuro, a miles de familias a no contar con este soporte en tiempos de crisis; teniendo en cuenta que el desempleo en España, debido a las erróneas políticas neoliberales, tiene una base estructural.

Llama poderosamente la atención, también, la evidente contradicción del discurso del Partido Popular, por un lado afirma que la economía comenzará a crecer en el 2014 y por otro propone otro recorte a la protección social, justificándolo en la perduración en el tiempo de la crisis.

El informe confirma también, lo que el PCE e IU han denunciado en multitud de ocasiones: el verdadero objetivo de las reformas laborales del PP, era reducir el salario de los trabajadores/as. Es decir, continuar con la política de ajuste, típica del modelo especulativo basado en el ladrillo y los servicios, que ha caracterizado a la economía española en los últimos treinta años y que ha tenido su expresión en las sucesivas reformas laborales que han ido poniendo en marcha los gobiernos del PSOE y PP durante estas tres décadas. Esta reducción intensa de salarios, que ya se está produciendo, se recoge en este "informe" como una verdad que no se puede discutir, dando la razón a los que hemos dicho que el verdadero objetivo de las recomendaciones de la TROIKA, sólo era realizar un fuerte ajuste de costos laborales, facilitando así los beneficios del capital a medio plazo.

Para el PCE, intentar legitimar, con este "informe", las políticas del Gobierno del PP, que ya se han demostrados fracasadas, es condenar más a los españoles y españolas a la pobreza, con el único objetivo de seguir beneficiando a los más poderosos frente a los/as que significan el verdadero soporte de este país, los/as trabajadores/as.

NI COMPARTIAMOS LA ANTERIOR REFORMA DE LAS PENSIONES NI COMPARTIMOS EL
NUEVO RECORTE QUE LOS TECNICOS PROPONEN. EXIGIMOS AL GOBIERNO DEL
PARTIDO POPULAR QUE CAMBIE RADICALMENTE SUS POLITICAS Y PONGA EN EL
CENTRO DE LA MISMAS LOS INTERESES DE LA MAYORIA SOCIAL TRABAJADORA

http://www.pce.es/secretarias/secmundodeltrabajo/pl.php?id=5320

sábado, 8 de junio de 2013

Sin permiso de (casi) nadie

Sin permiso de (casi) nadie

AGUSTÍN MORENO

Soy afiliado de CCOO, hice la huelga del 29 de septiembre y me he manifestado en defensa de las pensiones. Como nadie me ha consultado sobre la firma del pacto de pensiones, decidida desde la dirección, pero sin debate con las bases ni en las estructuras, quiero expresar mi opinión. El contenido del acuerdo se centra en: aumentar la edad legal de jubilación a 67 años, necesitando 37 de cotización para alcanzar el 100% de la base reguladora, y en la exigencia de tres años y medio más de cotización (38,5) para poderse jubilar a los 65 años; y en ampliar los años de cómputo para el cálculo de la pensión de 15 a 25 años, lo que supone un recorte de hasta un punto menos por año (Zubiri), es decir, un 10%, aunque se beneficien algunos.

El contexto viene marcado por varios factores. Una crisis económica fruto de la especulación financiera del capitalismo de casino. Tras inyectar fondos públicos en el sistema financiero y algunas medidas neokeynesianas de reactivación, los neoliberales desataron un vendaval a favor del ajuste y contra los derechos sociales y laborales. En España se concreta en el decretazo que recortó el gasto público, la reforma laboral y ahora el acuerdo de pensiones. La percepción social es que la crisis la pagan los de siempre.

Ya desde 1994, el Banco Mundial planteaba que había que retrasar la edad de jubilación y recortar el nivel de prestaciones para, después, crear el pilar privado. En consecuencia, se puso en marcha una campaña machacona a través de los medios de persuasión masiva.

La huelga general del 29 de septiembre fue muy respetable; participaron millones de huelguistas y de manifestantes contra la reforma laboral y los recortes en pensiones. Que no se les haya pedido opinión puede explicar por qué tres de cada cuatro ciudadanos están en contra del acuerdo a pesar de la intensa propaganda a favor.

Por último, la estrategia sindical de intentar “limitar los daños” ha sido equivocada al ponerse a negociar con un Gobierno decidido a legislar a fecha fija con o sin acuerdo; con un planteamiento de auténtica fuga hacia adelante al incluir todo tipo de materias, pero excluyendo la derogación de la reforma laboral; y quemando las naves al no plantearse movilizaciones serias desde el 29-S, abocándose a firmar lo que hubiera en la mesa.

En cuanto a las consecuencias, obliga a seguir trabajando hasta una elevada edad, pero millones de trabajadores no llegarán activos a los 67 años (la tasa de ocupación de 60 a 64 años es sólo del 32%) por ser despedidos, por problemas de salud, etcétera, y se les aplicarán los coeficientes reductores (un 7,5% por cada año que se jubile antes). Subir el periodo de cotización a 38,5 años pone un listón inalcanzable para muchos trabajadores con carreras laborales inestables por el desempleo y la precariedad, que verán disminuida notablemente su pensión.

A medio plazo, el debilitamiento del sistema de reparto producirá una importante segmentación en la sociedad española: las pensiones públicas se aproximarán cada vez más a las asistenciales y pocas personas podrán acceder a los niveles máximos de pensión del sistema, invitándoseles a que suscriban planes privados.

Los sindicatos no debieron firmar. El grave compromiso asumido por CCOO y UGT les señalará como responsables del retroceso social durante mucho tiempo y con mayor fuerza que al Gobierno Zapatero, institución más efímera. La alarma social creada producirá una ruptura con amplios sectores laborales, de jóvenes y mujeres, que les culparán de sus problemas para alcanzar una pensión digna.

Esta quiebra de la confianza hará muy difícil recurrir a la necesaria movilización ante los ataques a los convenios, a los salarios, a la sanidad. La credibilidad no depende de los programas, sino de las formas democráticas de hacer.

Políticamente, el pacto no va a servir para que el PSOE salve los muebles en las elecciones dado el nivel de derechización e incumplimiento de su programa. Pero tampoco ayuda a las mesas de convergencia ciudadanas, si no extienden su Indignez-vous! a estos ataques al Estado social.

En conclusión, el acuerdo es injusto porque sólo se sacrifican los trabajadores y España tiene un gasto en pensiones inferior a la media europea. Innecesario con un superávit de 64.000 millones de euros y porque hasta 2030 no habría problemas en la Seguridad Social. Y equivocado porque sólo incide en el gasto, no se preocupa de los ingresos ni de una política económica orientada al empleo y al reparto del trabajo. ¿No es preferible que trabajen los jóvenes con 30 años que las personas de 66?

Entre las páginas de un libro he encontrado un panfleto de 1976 de CCOO de la construcción de Madrid, en el que se exigía la jubilación a los 60 años. Es evidente que vivimos un momento difícil. Se necesita un giro estratégico y una resistencia inteligente de recuperación de derechos. Ello pasa por mucha honestidad y coraje, un trabajo duro y más democracia participativa. La izquierda social y política tendrá que construir un pensamiento crítico y alternativas al neoliberalismo. De lo contrario, nada está asegurado y derechos que costaron cien años conseguir se pueden perder en unos meses.

Agustín Moreno es Profesor. Fue Secretario de Acción Sindical de Comisiones Obreras de 1978 a 1996.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Manifestación 17 diciembre 19h Plaza San Miguel (Zaragoza) No más recortes en pensiones

Convocatoria de Manifestación por parte de CCOO para el próximo días 17 de diciembre a las 19h en contra de los recortes de las pensiones. Esta es la nota de la convocatoria:


El gobierno no cesa de tomar medidas que empobrecen a la mayoría de la población, favoreciendo de manera sistemática a los más poderosos. 

La falta de iniciativas económicas está destruyendo empleo, las reformas laborales están facilitando y abaratando los despidos, el paro no deja de crecer, van destruyendo el armazón de derechos laborales y sociales, se cargan los convenios, toman medidas encaminadas a privatizar la sanidad y la educación, atentando así contra derechos fundamentales de ciudadanía..

No paran en sus agresiones a los trabajadores y trabajadoras, mientras favorecen los intereses de grandes empresas y sectores financieros. Y esto solo está generando un empeoramiento de la situación.

Una de las últimas ha sido la de reducir la capacidad adquisitiva de las pensiones.

Esto además viene acompañado de una propuesta de recortes en el sistema público de pensiones, en edad de jubilación, en jubilaciones anticipadas, en jubilaciones parciales, etc. que supone una nueva vulneración de derechos, en esta ocasión en contra de lo acordado en el año 2011. Un nuevo intento de cargarse las pensiones públicas, UN ELEMENTO BASICO DE SEGURIDAD PARA LAS PERSONAS. 

Si el Gobierno no cesa en sus agresiones, CCOO junto al resto del Movimiento Sindical, no vamos a dejar movilizarnos. No vamos a dejar de pedir al conjunto de la ciudadanía, organizaciones sociales y sindicales, partidos políticos, movimientos, mareas…sumar voluntades y protestas, exigiendo el cese de estas políticas que están arruinando al País,  que están destrozando derechos elementales.

Por eso el día 17 de Diciembre, convocamos manifestaciones en todas las grandes cuidadas. En Zaragoza:

MANIFESTACIÓN
17 DICIEMBRE - 7 DE LA TARDE – PZ/ SAN MIGUEL - ZARAGOZA
NO MÁS RECORTES EN PENSIONES